Hay lugares que se visitan y lugares que te definen. Esta propiedad en La Lagunita no es solo una estructura de 883 m² de construcción; es el escenario donde la solidez del concreto armado, la calidez de la madera y la nobleza del mármol se entrelazan para dictar las reglas de tu próximo capítulo de vida.
Desde el primer paso, la casa te recibe con una amplitud que sobrecoge. Sus techos de doble altura no solo ofrecen una sensación de libertad infinita, sino que actúan como marcos naturales para la luz del noreste. Aquí, el diseño de bajo mantenimiento —ladrillo, piedra picada y grandes ventanales— permite que el verdadero protagonista sea el entorno.
El comedor, un espacio de absoluta independencia, se abre hacia una terraza privada. Es el rincón perfecto para esos almuerzos pausados contemplando el relieve del Ávila, o cenas íntimas donde el susurro de la montaña es el único invitado.
Más allá del imponente salón principal, la casa ofrece rincones para cada estado de ánimo: un estudio para la introspección, un salón de juegos para la alegría compartida y un área de TV diseñada para el descanso familiar.
La zona íntima es un refugio de serenidad. La Suite Principal es un universo en sí mismo, con salón interno, un vestier de dimensiones generosas y baño privado. Acompañan a este santuario cuatro habitaciones adicionales, cada una con su propio baño y un agradable ático, garantizando que cada miembro de la familia disfrute de su propio confort.
Pensada para quien valora la discreción y el orden, la propiedad cuenta con una infraestructura excepcional:
Un área independiente con dos cuartos y salón propio, ideal para recibir visitas con total autonomía.
Estacionamiento con capacidad para 20 vehículos, planta eléctrica, sistema de seguridad integral y un tanque de 35.000 litros con equipo hidroneumático doble.
Área de servicio interna y una habitación exterior independiente con cocina y baño para personal de seguridad o chofer.
Esta quinta no es solo una inversión en metros cuadrados, es el privilegio de vivir donde la mirada siempre encuentra el horizonte y donde cada detalle constructivo está diseñado para perdurar.
¿Quieres recorrer estos espacios y sentir la energía de sus vistas al Ávila?
